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Tipos de Chi interno: hereditario y adquirido

El Chi interno se divide en estas dos categorías básicas.

Chi Hereditario:

Es el que permanece con nosotros desde nuestro nacimiento hasta la muerte, se nos nutre de él en el seno materno y es la base de nuestra fuerza vital hasta que morimos. En China se le conoce como Fuerza Preceleste, Chi Celeste Primitivo, Hálito Prenatal o Energía Prenatal.

Aunque hay muchos tipos de Chi Hereditario, el más importante es el Chi Original o Fuerza Original (Chi Yuan).

Chi Adquirido:

Son todos los tipos de Chi adquiridos después del nacimiento. En China se le conoco como Hálito PostCeleste, Fuerza Celeste Posterior, Chi Post Natal o Energía Postnatal.

Las fuentes primarias de este Chi son los alimentos que comemos, el agua que bebemos y el aire que respiramos. Además también recibimos constantemente la energía de las Tres Fuerzas: Energía Universal o Celestial, Energía del Yo Superior o Cósmica y Energía de la Tierra.

Con las prácticas del Tao Curativo aprederemos a sintonizar, absorver y digerir mejor estas energías de las Tres Fuerzas.

El Chi Original de los Humanos

Chi Original: nuestra Fuente de Fuerza Vital

El Chi Original procede de la Fuerza del Cielo y de la Tierra y se instala en nuestros cuerpos mediante el amor y la unión sexual de nuestros padres, condensadas en Chi orgásmico que atrae y combina las Fuerzas Universal, del Yo Superior y de la Tierra.

Las energías Yin y Yang se combinan con estas fuerzas externas cuando se unen y establecen nuestro Chi Original en el momento de la Concepción. Los taoístas llaman a esto Reunión del Cielo y de la Tierra.

El acto de amor y unión sexual extrae tal cantidad de Fuerzas Chi Wu que pueden crear una nueva vida humana.

Durante el embarazo y después del nacimiento, el niño está nutriéndose continuamente de estas fuerzas por medio de los nutrientes que le proporciona la madre, primero a través del cordón umbilical y después con la lactancia).

Chi Original: La batería del cuerpo

Cuando se corta el cordón umbilical y empezamos a respirar, el Chi Original se almacena en el espacio que hay entre el ombligo, los riñones y el centro sexual, ligeramente encima de la zona pélvica. En todo momento del día estamos sacando parte de este Chi para la combustión de energía de fuentes externas, como el alimento, el aire y las energías de la tierra, la luna, el sol y las estrellas.

Cuando una batería de un coche está en buenas condiciones, puede estar recargándose continuamente, del mismo modo que el Chi Original se puede rellenar de energía indirectamente con el Chi que tomamos de los órganos vitales, el alimento, el agua y el aire o directamente por medio de las Tres Fuerzas Principales.

El Chi Original puede salir del cuerpo de varias maneras, al hablar, al trabajar o leer demasiado, soñar despierto o tener una actividad sexual excesiva. En otras palabras, perdemos Chi Original cuando no utilizamos correctamente nuestros sentidos y nuestra energía sexual. Los taoístas consideran la energía sexual como una parte importante de la Fuerza Original.

Actualmente nos vemos tentados a disipar nuestra Fuerza Vital en muchas direcciones, por ejemplo, muchos anuncios publicitarios están orientados con el propósito de activar nuestros deseos sexuales. Una vez activado nuestro deseo sexual, éste estimula también nuestros deseos sensuales y estos extraen Fuerza Original para combinarla con el mensaje del anuncio. Entonces se cargan nuestros sentidos de anhelo de cualquier tipo de estímulo o producto, que es lo que pretende quien pone el anuncio. Se nos convence para comprar cosas que en realidad no necesitamos. Este exceso de consumo agota la Fuerza Vital y nos impide utilizarla en fines curativos y espirituales, mucho más productivos.

Otras formas de agotar nuestras reservas de Fuerza Original y energía sexual es mediante la eyaculación o la menstruación, debilitándose nuestra voluntad (que está relacionada con los riñones y la energía sexual) y nuestro cuerpo.

Cuando no hay fuerza de voluntad empiezan a crearse malos hábitos en las comidas. Comer mal, criticar a los demás, la obsesión sexual y un lenguaje grosero hacen que se pierda más energía sexual a través de nuestra boca. Fijarse en los defectos de los demás, ver pornografía, agota la energía sexual por los ojos y debilita el hígado. Escuchar chismes y críticas hace daño a los oídos y los riñones y gasta directamente energía sexual. Las ideas negativas, pensamientos obscenos, soñar despierto y el exceso de fantasías sexuales agotan el cerebro, la médula y la energía sexual.

Si queremos controlar nuestra salud y energía, tenemos que guardar y conservar nuestra Fuerza Vital y nuestra energía sexual.

“¡Guardad vuestros sentidos y vuestra energía sexual!”

Conservando el Chi Original podemos aumentar la resistencia y la longevidad, pero si no nos preocupamos de recargarnos, nuestras baterías internas acaban debilitándose.

Cada vez que hacemos una inhalación, sube a la boca el Hálito Original desde el bajo vientre mezclándolo con el aire que tomamos de fuera. Podemos aprender a atraer la Fuerza de la Tierra por los órganos sexuales, el perineo y el sacro; la Fuerza Cósmica, por el entrecejo, y la Universal, por la coronilla. Las técnicas avanzadas de respiración, que veremos más adelante, nos permiten respirar por todo el cuerpo.

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